El papel artístico de Jean-Baptiste Oudry es fundamental en esta obra, pues realizó todos los dibujos de la obra. Después del prefacio encontramos un retrato suyo a página completa.
Jean-Baptiste Oudry (París, 1686 – Beauvais, 1755) fue un pintor, grabador y diseñador de tapices del Rococó francés, reconocido especialmente por sus representaciones de animales, escenas de caza y composiciones decorativas.
Hijo del pintor y marchante Jacques Oudry, recibió su formación inicial en la Académie de Saint-Luc, donde su padre era director. Posteriormente se convirtió en discípulo del retratista Nicolas de Largillière, con quien perfeccionó su formación. Tras iniciar su carrera como retratista, ingresó en 1719 en la Real Academia de Pintura y Escultura, institución en la que más tarde ejercería también como profesor.
Con el tiempo desarrolló una notable especialización en la representación de animales y escenas de caza, lo que le permitió establecer vínculos con la corte de Luis XV, quien lo nombró pintor de las cacerías reales. Gracias a esta relación recibió numerosos encargos y dispuso de taller en las Tullerías y residencia en el Louvre.
Durante la década de 1730 desempeñó un papel fundamental en la renovación de la manufactura de tapices de Beauvais, y en 1736 fue nombrado inspector de la manufactura de los Gobelinos, donde sus diseños se utilizaron ampliamente en la producción de tapicerías.